El 28 de febrero del 2009, un equipo de cuatro estudiantes adolescentes españoles y su instructor de la escuela IES La Bisbal en Cataluña pusieron en vuelo una sonda diseñada y construida por ellos mismos. Su globo lleno de helio llevó una carga de componentes electrónicos y una cámara para tomar fotografías y mediciones atmosféricas en todo el viaje.


